jueves, 5 de junio de 2014


Primum mobile


Continuando con nuestra mirada al pensamiento cristiano sobre Dios y el Universo a lo largo de la historia, encontramos antecedentes al principio de la Iglesia.

En el momento que surgió el cristianismo existía un consenso casi general sobre la estructura del universo. El cosmos se entendía como una esfera que circunscribía otras esferas y en cuyo centro estaba la esfera prinicipal: la Tierra. Lo rodeaba exteriormente el primum mobile, que daba un giro completo en un día produciendo la rotación de los planetas, debajo de la Tierra a diferentes velocidades y de las estrellas fijas alrededor de la misma. Como esta superficie exterior se kovería a velocidad infinita, entonces el Universo era también infinito.

Según Aristóteles, el espacio era coextensivo a la materia, concluyendo que fuera del primim mobile no existía nada más, ni siquiera el vacío, punto con el que no concordaban los estoicos.


Aristóteles

Los Padres, exceptuando algunos pocos,  aceptaban los rasgos generales de este modelo, si bien tenían conciencia de diferentes problemas que se planteaban cuando comparaban algunos de sus presupuestos con los dogmas de la Creación.

San Justino y Clemente de Alejandría, creían que Dios había hecho el mundo a partir de una materia preexistente.

                      San Justino
                                                                                   
                                                                                                Clemente de Alejandría

Mas, en la época de Orígenes, ya se había establecido la creencia den una creación ex nihilo. Por causa de la conexión aristotélica entre espacio y materia, se concluía que el mismo espacio había sido creado junto con el mundo material, en este sentido, antes de la creación no existía el espacio. Se puede, entonces plantear la pregunta: ¿Antes de que existieran el cielo y la tierra, dónde estaba Dios?. San Agustín responde: "Dios moraba en sí y por sí" (In, Ps, 124,4), otra forma de decir que Dios no tiene atributos de dimensión ni de espacio, sin embargo, resultaba difícil hablar de la omnipresencia de Dios sin considerar términos espaciales. Arnobio llamaba a Dios "el lugar y el espacio de las cosas creadas" y, el mismo Agustín cita la metáfora del mundo inmerso en la infinitud de Dios y penetrado a la vez en ella, como una esponja sumergida en un inmenso mar. Dijo en lenguaje metafórico que "Dios está totalmente en los cielos, totalmente en ambos y no confinado en lugar alguno (Ep. 187 ad Dard), y al mismo tiempo afirmaba que, si más allá de los cielos existiera un vacío, cosa que en realidad no creía, también este vacío estaría lleno de la presencia de Dios.

                    Orígenes

                                                                                                                           San Agustín

Continuará...



martes, 3 de junio de 2014

En el credo cristiano decimos que el universo y todo lo que él encierra fue creado por Dios. Para tratar de comprender la relación entre el Creador y la creación surgieron dos líneas opuestas de investigación teológica. Así, San Agustín encuentra en el nuevo testamento una mención de Pablo (Rom 1, 18-20) y desde ella vislumbra la creación para entender al Creador y también a la Santísima Trinidad, en un afán de explicar lo divino sobre las características del mundo. Fue esta la óptica que primó en la teología escolástica tardía y Pedro Lombardo quien en los Libri sententiarum (I,35), desarrolló la disciplina. Santo Tomás , con el concepto de analogía deduce la existencia de Dios mediante las cinco vías: los cambios, la causalidad, la contingencia, el orden y la finalidad de la creación. Esta posición se consideró beneficiosa para la ciencia durante varios siglos porque legitimaba teológicamente el estudio de la naturaleza sentando las bases para las teologías naturales durante el siglo XVIII.





     












                                                                                                  San Pablo, Pedro Lombardo y Santo Tomás de Aquino

Continuará....